Un año para vincular agendas

“Las agendas de recuperación pos-COVID-19, ambiental y de desarrollo sostenible pueden ser claramente percibidas como complementarias y cada vez más estrechas. Frente a ello, la única estrategia que parece tener sentido es la de promover vínculos entre agendas y estrategias de acción para la recuperación pos-COVID-19, para la lucha contra el cambio climático y el logro de los ODS”.

Javier Surasky

enero 20, 2021

Este documento analiza a través de tres factores, lo económico, social y ambiental, cómo los países de América Latina y El Caribe se unirán para salir de la crisis generada por el COVID-19. 

Este 2021 debería ser un año para crear sinergias entre agendas políticas y aprovechar las oportunidades que abre la crisis generada por la pandemia y mantener los esfuerzos por lograr los Objetivos de Desarrollo sostenible. En este caso la atención debería estar dirigida a las dimensiones económicas, sociales y ambientales. Este documento, preparado por el área de Gobernanza para el desarrollo sostenible de Cepei, describe cómo la crisis de la pandemia transformó a los países de estas regiones y los esfuerzos que se pueden llevar a cabo para seguir adelante. 

Destaca, por lo tanto, que el desarrollo de planes y estrategias de recuperación que se lleven a cabo tras la pandemia, deben estar alineadas con los compromisos asumidos en las diferentes agendas globales de desarrollo sostenible, siendo la Agenda 2030 una de las principales junto  con el Acuerdo de París. Unir esfuerzos entre países, permitirá  que este proceso sea más posible de lograr. 

Principales hallazgos

Es fundamental fortalecer los sistemas estadísticos nacionales para lograr datos oportunos, confiables y suficientemente desagregados. La utilización de tecnologías del big data, la inteligencia artificial, el deep learning, así como el acceso a fuentes no tradicionales de datos pueden abrir oportunidades para cambios con capacidad de sostenerse en el tiempo y producir “victorias rápidas”.

Enfocar más esfuerzos en la lucha contra la pobreza, un proceso que ya se está haciendo en varios países. La pandemia ha demostrado que la pobreza medida por recursos es un indicador de la pobreza real tan malo como lo es el PIB per cápita para definir niveles de desarrollo sostenible de los países. ALC tiene mucho para ganar impulsando cambios en ambos indicadores.

Mantener los esfuerzos por proteger el medio ambiente en cuanto a los procesos productivos y reducir el impacto negativo en el uso de los recursos para lograr otros de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente después de la pandemia.

Acerca del autor

JAVIER SURASKY

Doctor y Magíster en Relaciones Internacionales y en Cooperación Internacional al Desarrollo y Acción Humanitaria de la Universidad Nacional de La Plata, ha dictado cursos en diferentes carreras de posgrado, entre ellas la Maestría en Relaciones Internacionales y la Maestría en Derechos Humanos de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), el Máster en Cooperación Internacional de la Universidad Complutense de Madrid (España) y el Curso de Posgrado sobre Derecho, Economía y Política en perspectivas comparadas: Unión Europea y Mercosur de la Universitá degli Studi di Bari (Italia).