Margarita Vaca
Investigadora del área de Datos para el Desarrollo Sostenible

m.vaca@cepei.org


En un mundo cada vez más digital y ante los efectos prolongados de la pandemia de la COVID-19, la revolución de los datos hace más evidente que nunca la necesidad de reconceptualizar los datos como un instrumento esencial para entender el ritmo al que se desarrolla una sociedad, quiénes están involucrados y quiénes no en las nuevas dinámicas sociales, cómo podemos aprovechar mejor  estos datos para la toma de decisiones basada en evidencia y para el logro de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

.

¿Qué es la revolución de los datos?

Los datos se generan constantemente con cada una de nuestras acciones tanto presenciales como virtuales: transacciones financieras, actividades asociadas a viajes, llamadas y mensajes de texto, clics en anuncios, reacciones en las redes sociales, generación de contenido, entre otros. De acuerdo con la octava edición de Data Never Sleeps, a abril de 2020, la internet alcanzó el 59% de la población mundial, equivalente a 4,57 millones de personas. Esto se refleja en el uso de diferentes plataformas con múltiples propósitos; por ejemplo, en un minuto 69.444 usuarios aplicaron a ofertas laborales a través de LinkedIn, mientras los consumidores gastan 1.000.000 de dólares en línea y usuarios de Facebook cargan 147.000 fotos en el mismo periodo (Domo, 2020).

De tal forma, se estima que en el 2020, por cada persona en el mundo se producirá 1.7 MB de datos cada segundo.

En este sentido, la revolución de los datos es “un término para referirse al crecimiento de la cantidad de datos que se generan, a la velocidad con que se producen, a la pluralidad de fuentes con que se obtienen, a la amplitud de sus orígenes y a la inmediatez en que somos capaces de difundirlos y utilizarlos” (Cepei, s.f.).

La revolución de los datos ha impulsado el uso de fuentes no tradicionales de datos como el big data proveniente de los datos originados en los dispositivos móviles, la internet de las cosas, las imágenes satelitales, las redes sociales, entre otras, o como los datos generados por la ciudadanía, que no solo representan grandes volúmenes y nuevos tipos de datos, sino, además, permiten complementar las estadísticas oficiales para la toma de decisiones y focalizar los recursos tanto en áreas críticas como en grupos de población más vulnerables a nivel nacional y territorial.

.

Revolución de los datos para el desarrollo sostenible

La revolución de los datos para el desarrollo sostenible se refiere a la oportunidad de aprovechar estas nuevas posibilidades, adoptando políticas basadas en los datos —considerados esenciales para una buena toma de decisiones—, la rendición de cuentas y la resolución de desafíos que implica la adopción de los compromiso hacia el desarrollo sostenible (Cepei, s.f.).

De tal forma, el análisis de datos basado en fuentes de datos no tradicionales, permite un mejor seguimiento a los problemas sociales que son difíciles de monitorear con las fuentes de datos tradicionales, en tanto requieren de un alto nivel de desagregación, respuesta en tiempo real o la recolección de datos por medio de medios no tradicionales como las redes sociales.

Un ejemplo de esto es la plataforma de intercambio colaborativo de datos ‘Magicbox’ creada por UNICEF, con apoyo de socios del sector privado como Telefónica, Google, IBM, Amadeus y Red Hat, que comparten sus datos y experiencia para el bien público. A partir de los datos reportados en tiempo real, UNICEF puede identificar las necesidades de las poblaciones más vulnerables para construir soluciones estratégicas a diversos desafíos como la conectividad en las escuelas a través de un mapeo de instituciones en tiempo real complementado con el cruce de varias fuentes de datos [Ver Mapeo escolar en Kirguistán].

De igual manera, el Análisis de Sentimiento en Twitter realizado por el equipo de Datos de Cepei para identificar la percepción de los ciudadanos de Colombia y Costa Rica referente a la crisis migratoria vivida en sus territorios proveniente de Venezuela y Nicaragua, respectivamente, en línea con el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El análisis presentó que los problemas más urgentes que enfrentaban los inmigrantes en Colombia y Costa Rica incluyen la violación de los derechos humanos, los problemas de seguridad y pobreza y la falta de empleo tanto para los inmigrantes como para los ciudadanos.

Desde Cepei también trabajamos para crear alianzas multiactor a nivel global, regional y nacional que permitan fortalecer las capacidades tanto de productores como de usuarios de datos en la región, y promovemos espacios de debate e intercambio de experiencias entorno al uso de fuentes no tradicionales para medir los ODS.

.

Retos del uso de la revolución de los datos en la Agenda 2030

La revolución de los datos presenta un amplio abanico de posibilidades para hacer frente a los desafíos y oportunidades que presenta la Agenda 2030 en América Latina y el Caribe, y en todo el mundo. Sin embargo, es necesario contar con una mayor variedad de datos que permitan construir estadísticas desagregadas robustas que evidencien la realidad de los grupos de población, así como incentivar el uso de nuevas herramientas y metodologías para la obtención de información geográfica. 

Es importante resaltar que la revolución de los datos contempla tanto un componente técnico como un componente político que refleje las condiciones para su aplicación y la generación de acuerdos interinstitucionales.

Share This