La Dimensión Ambiental de la Gobernanza de la Agenda 2030 en América Latina y el Caribe

“Este trabajo se escribe mientras el mundo enfrenta la pandemia de la COVID-19, como un aporte para identificar obstáculos y generar soluciones frente a sus efectos. Respuestas que se proponen desde una perspectiva integrada que considera la protección y la promoción de un medio ambiente sano como fundamental para ‘reconstruir mejor’”.   

Javier Surasky

enero 28, 2021

El presente documento busca apoyar la toma de decisiones de diferentes actores para ayudarles a identificar cuánto pueden las sociedades beneficiarse de una consideración más profunda y extendida del ambiente, en su trabajo frente a la COVID-19 y por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

La Agenda 2030 consiste en un plan de acción que busca beneficiar a la población y al planeta, a través del trabajo conjunto entre distintos actores, quienes se proponen acabar con la pobreza, promover una economía óptima y proteger el medio ambiente. Este último punto es fundamental para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). ¿Por qué?

Este documento, explica por qué la dimensión ambiental es fundamental para alcanzar los ODS en 2030: al cuidar el medio ambiente y los recursos del planeta, se pueden generar mejores trabajos, reducir el riesgo de futuras pandemias y a su vez reducir los efectos negativos del cambio climático. 

Principales hallazgos

PNUMA ha identificado que para lograr una respuesta inmediata ante la crisis del COVID-19, es importante promover una transformación hacia formas de producción y consumo sostenibles capaces de promover la resiliencia y la modernización de la gobernanza ambiental global, fomentando una reevaluación de las formas de trabajo y gobernanza ambientales, incluyendo temas como labores diarias, desarrollo de acciones, modelos presupuestarios, formas de movilización de recursos, establecimiento de alianzas y mejoras en la comunicación.

Es fundamental alinear los objetivos de desarrollo definidos por los países en sus Planes Nacionales de Desarrollo (PND), con los compromisos asumidos al ratificar Acuerdos Multilaterales Ambientales (AMA). Esto permitiría crear sinergias entre unos y otros y avanzar en un proceso de adecuación de varios PND de países de la región a la Agenda 2030.

Dadas la característica global de los desafíos ambientales, la integración de actores debe potenciarse mediante un trabajo regional o transfronterizo. Aquí podrían desempeñar un papel trascendente espacios como los Foros de Ministros de Medio Ambiente de ALC, el capítulo regional del PNUMA y la Iniciativa latinoamericana y caribeña para el desarrollo sostenible. Esto podría contribuir a superar las tendencias de concentrar la visión de la recuperación pos-COVID-19 en el corto plazo.

Acerca del autor

Javier Surasky

Doctor en Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de La Plata y Magister en Cooperación Internacional al Desarrollo y Acción Humanitaria (Universidad Internacional de Andalucía). Dicta cursos en temas de cooperación internacional en diferentes carreras de posgrado en universidades de América Latina y Europa. Ha realizado tareas de consultoría para diferentes organismos internacionales, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil.