La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: mucho más que objetivos y metas

Por Javier Surasky
Cepei 
j.surasky@cepei.org


El 25 de septiembre de 2015 la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) adoptó la resolución A/Res/70/1: “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. Para entonces, se llegaba al final de uno de los procesos más amplios de negociaciones hecho por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su historia. Paralelamente, se abría una nueva etapa en el área del desarrollo internacional que incluye nuevas prioridades, nuevo enfoque, nuevas demandas y herramientas.

La Agenda 2030 marca un hito para la cooperación internacional donde se superponen tantas variables, que resulta difícil abordarlo en su integridad. Se trata de una renovación del concepto de desarrollo internacional, siendo esta la definición de un horizonte político mundialmente compartido, con objetivos compartidos y medición de avances tanto cualitativos como cuantitativos. Incluye a su vez un nuevo esquema de negociaciones intergubernamentales que  la diplomacia de la ONU actualizó a los nuevos requerimientos de las negociaciones multilaterales.

Cepei ha acompañado todo el proceso, el cual se remontan a los trabajos preparatorios de la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (Río+20), que se desarrolló en Río de Janeiro, Brasil, en 2012. Fuimos parte activa de las negociaciones y del grupo que encabezó la mayor red global de la sociedad civil implicada en el proceso (Beyond2015), y analizamos cada paso dado, obteniendo lecciones y compartiéndolas a todas las partes interesadas a través de publicaciones y eventos.

Tras la adopción de la Agenda, una de nuestras prioridades fue el seguimiento y la facilitación en su implementación al participar activamente en eventos regionales y globales sobre el tema. Para ello hacemos parte del grupo que conduce una de las mayores alianzas globales de la sociedad civil por la realización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: Together 2030. En ella, se promueven alianzas multiactores, se apoya el uso de datos para el análisis y la toma de decisiones, se ejercen acciones de incidencia en procesos de negociaciones, se crea conocimiento basado en evidencia y se promueve la mejora permanente de los procesos de informes sobre la implementación de la Agenda 2030.

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De la “Agenda Post-2015” a la “Agenda 2030”

El año 2015 fue clave en la historia contemporánea del Desarrollo: ese año, llegaron a su fin los ocho “Objetivos de Desarrollo del Milenio” (ODS) y sus metas.

Fuente: ONU

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En ese momento, se identificaron tanto logros como metas no alcanzadas. Los gobiernos empezaron a preguntarse qué contenidos deberían tener una “Agenda de desarrollo post-2015”. 

La respuesta a dicha pregunta debía integrar un elemento temporal, ya que 2015 también era el año fijado por los Estados parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático. Era el límite para alcanzar un acuerdo internacional jurídicamente vinculante en la materia, y el año en que se reuniría una nueva Conferencia Global sobre el Financiamiento del Desarrollo.

Evidentemente, los tres procesos eran complejos y tenían impacto entre sí. Los resultados de cada uno fueron la Agenda 2030, el Acuerdo de París y la Agenda de Acción de Addis Abeba.

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2015: reuniones clave

Fuente: Elaboración Cepei

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Esa coincidencia ya había sido considerada anteriormente, durante las reuniones preparatorias de la Cumbre de Río+20. En el encuentro regional de América Latina y el Caribe, Colombia propuso crear unos “Objetivos de Desarrollo Sostenible” capaces de integrar las diferentes esferas del desarrollo y explotando las posibles sinergias entre los tres procesos de negociaciones abiertos durante 2015.

Dicha idea fue adoptada en el documento final de la Cumbre, El futuro que queremos, donde se estableció un Grupo de Trabajo Abierto sobre los Objetivos de Desarrollo Sustentable (GTA-ODS) con la misión de elaborar una primera propuesta de objetivos.

En agosto de 2014, el GTA-ODS presentó a la AGNU un informe proponiendo 17 objetivos y sus metas. Dicho documento fue la base en torno a la cual giraron los debates para la construcción de la Agenda 2030, que continuaron durante 2015 a través de rondas de negociaciones intergubernamentales, lideradas por los embajadores David Donoghue (Irlanda) y Macharia Kamau (Kenia), facilitadores del proceso de construcción de la “Agenda Post-2015”. Tras varios meses de negociaciones, el 1 de agosto de 2015 se logró un texto de consenso, y el 25 de septiembre los Estados cerraron el proceso al adoptar formalmente la Agenda 2030, con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y 169 metas, dejando la tarea de diseñar indicadores de seguimiento a cargo de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas, dentro de la cual se estableció un Grupo Interagencial y de Expertos sobre los Indicadores de Desarrollo Sostenible, que sigue encargada de completar y afinar una lista con 427 indicadores oficiales.

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Análisis de la estructura y principales elementos de la Agenda 2030

El texto adoptado se divide en las siguientes secciones:

  • Preámbulo
  • Declaración (política)
  • Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas
  • Medios de implementación y Alianza Global
  • Seguimiento y examen

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El preámbulo y la declaración

En el preámbulo, se afirma que la Agenda 2030 busca retomar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y conseguir lo que estos no lograron: hacer realidad los derechos humanos, alcanzar la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y niñas, definiendo a los ODS como un conjunto integrado e indivisible que conjuga las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental.

Su elemento central está dado por la identificación de cinco “esferas de importancia crítica para la humanidad y el planeta”, conocidas como las “5Ps” por sus denominaciones en inglés: personas (people), planeta (planet), paz (peace), prosperidad (prosperity) y alianzas (partnerships).

La declaración (con un marcado tono político), analiza las razones que llevan a la adopción de la Agenda 2030, presentando las visiones del mundo en 2015 y en un futuro deseable. También destaca los elementos políticos y axiológicos que respaldan los contenidos de cada uno de los capítulos que integran el documento.

Destacamos la inclusión de ciertos principios básicos que deben guiar el comportamiento de los Estados en su implementación de la Agenda 2030: “no dejar a nadie atrás”, universalidad e indivisibilidad de los ODS, y la implementación multiactores, entre otros. En conjunto, estos principios se traducen como “Enfoque Integrado del Desarrollo Sostenible”.

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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible son el corazón de la Agenda 2030. Se enuncian numéricamente, y sus metas se ordenan nominal o alfabéticamente, siendo metas de logro y metas de procesos respectivamente.

Casi todas las metas de logro tienen fijado un horizonte de cumplimiento en el año 2030. No obstante, encontramos también 21 metas con finalización en 2020 y tres en 2025. 

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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Fuente: ONU

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Medios de implementación y Alianza Global

Este capítulo se basa en la idea de establecer una Alianza Global revitalizada para el Desarrollo Sostenible que facilite una intensa participación de los múltiples actores interesados, en un esfuerzo común por alcanzar los ODS.

Se anuncia aquí la entrada en funcionamiento del “Mecanismo de Facilitación de la Tecnología” que había sido establecido en la Agenda de Acción de Addis Abeba sobre financiamiento del Desarrollo.

En términos generales, los medios de implementación del contenido de los 17 ODS sobre alianzas son los siguientes:

  • Movilización de recursos financieros domésticos e internacionales, públicos y privados.
  • Creación de capacidades.
  • Transferencia de tecnologías.
  • Uso del comercio internacional como motor del desarrollo sostenible.
  • La coherencia de políticas para el desarrollo sostenible.
  • El fomento de alianzas entre múltiples interesados.
  • La promoción del uso de datos y de la rendición de cuentas.

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Seguimiento y examen

La Agenda 2030 crea un sistema multinivel de seguimiento y examen de progresos hacia los ODS que tiene como su base la realización de Informes Nacionales Voluntarios (VNR por sus siglas en inglés) cuyos resultados se presentan ante el principal espacio global para el trabajo de promoción de los ODS: el Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas (HLPF por sus siglas en inglés), que se reúne anualmente  a nivel ministerial, bajo la autoridad del Consejo Económico y Social de la ONU, y cada cuatro años a nivel de Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, auspiciada por la AGNU.

En cada foro a nivel ministerial, un subconjunto de objetivos es revisado a profundidad, para producir análisis temáticos. Cada cuatro años, el Foro reunido a nivel de Cumbre recibe el informe global sobre el Desarrollo Sostenible, elaborado por el sector científico, que alimenta los debates.

Los Informes Nacionales Voluntarios nutren el estudio de la situación a nivel global y regional. Cada una de las cinco regiones en que se organiza el sistema de promoción del desarrollo de las Naciones Unidas cuenta con su Foro Regional de Desarrollo Sostenible, tal como lo estableció la Agenda 2030.

Dos prácticas no previstas en la Agenda 2030 se han incorporado al proceso de seguimiento y examen:

  • La realización de informes paralelos, donde actores no gubernamentales reportan su perspectiva del proceso, con independencia de la visión gubernamental sobre el mismo.
  • Los Informes Locales Voluntarios (VLRs), en los cuales entidades de gobierno subnacionales informan sobre sus propios esfuerzos y progresos en la implementación de la Agenda 2030.

Al conjunto de informes referidos se suma un reporte anual del Secretario General, reportes regionales e infinidad de otros documentos producidos por las agencias, fondos y programas de las Naciones Unidas y diferentes actores.

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La Agenda 2030 y una década para la acción y el logro de resultados para el desarrollo sostenible, tras cinco años de su adopción

Tras cinco años de trabajo, los progresos hacia el logro de los ODS muestran fuertes disparidades. En conjunto, reflejan que el mundo está fuera de la trayectoria de progreso requerida para alcanzar a tiempo las metas de la Agenda 2030.

Esta verificación llevó al Secretario General a decidir que:

Sin embargo, la pandemia de la COVID-19 irrumpió a nivel global, y la “Década para la Acción” se transformó en un llamado a “Reconstruir Mejor” (Build Back Better), mediante la alineación de los procesos de recuperación pospandemia y los ODS.

Proconstruir mejor” (Build Forward Better), es uno de los nuevos lemas, salido de un juego de palabras en inglés, que hace un llamado para aprovechar la actual crisis y construir sociedades nuevas, basadas en prácticas ambientales, sociales y económicas sostenibles.